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miércoles, 24 de agosto de 2016

El backstage de una competición

Para los que solo tenéis ocasión de ver la sincro por la tele, os voy a enseñar los momentos estelares antes de una competición. Como enviada especial a los Juegos olímpicos, aproveché para sacar fotos de los últimos entrenamientos, donde todo el mundo empieza a sufrir su ataque de nervios particular pero disimula para no sembrar el pánico. Hacía muchos años que no vivía esta escena a vista de pájaro, en vez de desde dentro.





En casa tenemos la suerte de entrenar con toda la piscina para nosotras, pero durante las competiciones hay que compartirla, creando las mundialmente conocidas ramblas acuáticas. Durante los días antes de competir se organizan entrenos con música donde cada equipo tiene unos minutos concretos para probar sus coreografías. La imagen de la piscina en un entreno de Juegos Olímpicos no es muy estresante, pues solo participan ocho equipos, pero en un Mundial donde hay más de veinte... Se acaba formando un verdadero campo de batalla.

Equipos en el parque acuático Maria Lenk

Cada loca con su tema

A veces dos equipos chocan entre sí, o incluso la saltadora tiene que tirarse de lado como una rana para no interceptar a alguien durante la acrobacia. Mientras un país nada, los otros practican su entrada en la tarima o prueban trozos de la coreografia en un rincon. Se considera una gran falta de respeto molestar al equipo que está utilizando la música en ese momento. Así que debemos tener los ojos bien abiertos para controlar la ubicación en la piscina, mientras suena la música sin parar a mil decibelios, junto con los gritos de las entrenadoras que van indicando, en todos los idiomas, los fallos de las nadadoras y cómo corregirlos.

La comunicación en la piscina,
 Mayu es una de las entrenadoras más expresivas

Otras veces, a parte de chocar entre nosotras, nos emocionamos tanto avanzando por la piscina que acabamos encima de las corcheras, rebasando los 30 metros que no debemos superar.

El equipo de Japón acorralado en la esquina para no molestar

Y a todo esto hay que sumarle las señales metálicas que nos hacemos por debajo del agua, para llevar el ritmo cuando no suena nuestra música. Los amigos de natación y waterpolo, con quienes compartimos instalaciones desde tiempos inmemoriales, estan entusiasmados con ese palo metálico que la entrenadora sujeta al borde del agua mientras lo golpea con una varita/palo/cuchara/llaves de casa (alias "el picata"), para indicarnos los tiempos. Juntar todos los picatas de todos los países en una misma piscina acaba originando la Orquesta Sinfónica del Taladro.

En la mayoría de competiciones cada equipo tiene entre dos y cuatro reservas, pero en las Olimpiadas solo pueden traer una. Según la estrategia de la entrenadora las reservas desempeñan diferentes funciones.

Reserva picadora

En las competiciones las entrenadoras no pueden ponerse a picar con dos palos como si estuviesen locas, así que esa misión recae sobre la suplente. Ella se encarga de traer dos varitas/palos/cucharas/llaves a la piscina y marcar el ritmo por debajo del agua cuando no tenemos la musica como referencia. En realidad en los entrenos con música está prohibido "picar", pero todo el mundo lo hace. Y todo el mundo sabe que todo el mundo lo hace. Aun y así, por encima de esa rebeldía personal, procuramos picar solo durante las pausas entre temas musicales, para respetar al equipo que está nadando.

Nadadora china marcando los tiempos

Hay que tener mucha concentración para saber exactamente cual es el picata de tu compañera y suele pasar que de repente cada una siga un ritmo diferente y la cosa se desmadre.

Algun problemilla de sincro

Reserva aplicada

En algunos paises la suplente hace todos los entrenos con el equipo, a unos metros de distancia. Por lo que pueda pasar. Nunca se sabe si alguna titular va a caerse por un agujero a última hora y necesitará que alguien la sustituya.

Si nos fijamos solo en lo que hace la suplente hay momentos en los que no entenderemos nada
pues los efectos visuales (cadencias, movimientos en parejas) solo se consiguen en grupo

Reserva paparazzi

En otros casos es la encargada de grabarlo todo desde fuera, para luego poder analizar los errores con más precisión.

Cada vez grabamos más con I-pads que con cámara
 para poder ver los vídeos con más nitidez

Los sentidos de la paparazzi también deben estar en alerta para no ser lanzada al agua por un espaviento de las que practican el "paseillo", es decir, la colocación antes de saltar al agua. Las eternas esperas para que suene la música del equipo convierten la tarima en un espacio de nervios mezclado con parada del autobús. Sabéis que las siguientes sois vosotras pero vuestra música nunca llega. Algunas necesitan sentarse, mientras que las más hiperactivas se mueven sin parar intentando que los músculos se mantengan calientes.

Italia y Australia en la parada del bus

viernes, 19 de agosto de 2016

Crónicas de guerra

A veces se me olvida que estoy trabajando en unos Juegos Olímpicos y me pienso que soy corresponsal de guerra. Se ve que en estas instalaciones tienes que estar con los ojos más abiertos que un dibujo de manga y mirando en todas las direcciones, por si acaso tropiezas o caes al vacío por un abismo. Hoy he vuelto al lugar del crimen para sopesar la gravedad de la cuestión.


Alcantarilla de la muerte

Después de esta imagen no hacen falta muchas palabras. (Fotos sangrientas en la entrada anterior). Pasé justo por encima de la alcantarilla pero, en vez de encontrarme con la tapa de hierro, desaparecí por un agujero negro y me quedé más o menos como en la imagen anterior pero con cara de "porqué de repente el suelo está a la altura de mis ojos?". Tuve suerte de que me indicaran el servicio médico con un dedo y una vez allí me dieran una elaborada y compulsada receta médica:

Medicamento para comprar en la farmacia

Cuando llegué a la redacción empecé a notar que la gente estaba un poco preocupada y me convencieron de que lo mejor era ir inmediatamente a ponerme la vacuna anti-tetánica. Obviamente era mucho pedir que me dieran la inyección en el IBS (el Centro de Transmisión Internacional donde crean contenidos los medios de comunicación de cada país). Así pues tuve que irme hasta el Centro de Salud de la otra punta del barrio para salvarme de morir oxidada por dentro. Con el aspecto de mi pierna nadie se atrevió a cuestionar nada y en dos minutos tenia la aguja clavada en el brazo. Las enfermeras eran un amor de mucho cuidado, me trataron como si fuera su hija.


Foto de familia en el Centro de Salud

A partir de esta experiencia voy por las instalaciones mucho más concentrada que cuando comento sincro. Nunca se sabe. Y a cambio ellos han puesto una serie de conos encima de los agujeros, para avisar. Seguridad brasileña. Un pequeño ejemplo de lo que significa explotar un país para unos Juegos Olímpicos que ya tiene suficiente con solucionar problemas propios como la escandalosa desigualdad de clases, el desempleo o la inflación. En una ciudad donde más del 14% de la población vive en favelas porque no se puede permitir un alojamiento. Donde se han construido instalaciones y viviendas sin medida, intentando maquillar una realidad que seguirá presente después de la cita olímpica.

Entrada de prensa en el Parque Acuático Maria Lenk

martes, 16 de agosto de 2016

Retransmitir viene con complementos

Esto podría ser un resumen de las mañanas en el parque acuático de Maria Lenk:

Llego a la pisicina. Subo a las gradas descifrando mil laberintos de pasillos y escaleras. Por un momento me pienso que estoy en Hogwarts. Llego a la zona de prensa, busco la posición que nos han asignado para comentar. Dejo mis papeles y chuletas encima de la mesa. El espacio es milimétrico así que tengo que hacer un esfuerzo muy grande de organización. La competición está a punto de comenzar. Llega Julia cargada de fotocopias, con datos importantes, que acaban de imprimir en el piso de abajo. Salta a la vista que los de la organización viven al límite. Hace bastante calor. Colocamos las pantallas. Probamos el sonido con el IBC.



Estamos en directo. Llega un chico con botellas de agua. Me acerco al micro como si no hubiera mañana. Siento que tengo el comentarista de la RAI enganchado a mi oreja derecha. El cerebro asume una concentración superlativa para el análisis. Me doy cuenta de que nunca en mi vida he estado tan concentrada viendo una competición de sincro, ni de ningún deporte. Oigo voces por los auriculares mientras estoy explicando algo por el micro. Empiezo a preocuparme por mi salud mental. La pantalla está llena de números y datos. Tengo todos los papeles del revés. Acaba la retransmisión y me dicen por el pinganillo que para la próxima me acerque más al micro. Me pregunto como me las ingeniaré mañana.




Salgo del recinto cantando todas las canciones que se me han pegado de las coreografías. Me cruzo con dos mil personas del mundillo. Las saludo a todas. Vuelvo a intentar salir del recinto. Me cruzo a mil más. Por fin consigo salir. Voy liada, estoy mirando carteles e indicaciones, intentando orientarme para ir a comer. Meto el pié en un agujero y casi me rompo la pierna. Siento que he atravesado la tierra con la izquierda y veo que estoy metida en una cloaca hasta la cadera. La derecha sigue fuera, en una posición digna de ser comentada por TVE. Salgo como puedo recogiendo lo que me queda de dignidad. Bravo por las instalaciones. Una chica se acerca y me indica donde está la infermeria. Me dice riendo que a nosequién le acaba de pasar lo mismo que a mí. Le respondo con una mirada furtiva que dice: gracias por reaccionar y poner un cartel a tiempo. El infermero pone cara de espanto y terror. Me envuelve con mil gasas. Salgo entre la multitud y desaparezco por la Villa Olímpica.




Excepto la parte final, que ha sido una exhibición puntual de mis habilidades acrobáticas (ya estaba tardando en meterme en algún berenjenal), el resto es nuestro pan de cada día. No sé en otras modalidades deportivas, pero así son las retransmisiones de sincronizada en Río 2016.

Es una pena que durante los JJOO haya tan poco soporte de canales públicos para ver todos los deportes, cuando la mayoría compiten simultáneamente. Hoy, durante el dúo técnico, una de las voces nos ha avisado de que "cortamos; la última parte saldrá por diferido". Supongo que cada uno vive en su propia burbuja y si para mí es un escándalo que corten la sincronizada para alguien lo será que corten las pruebas de equitación. Con más canales se podrían cubrir muchas más disciplinas y nos ahorraríamos bastantes problemas.

sábado, 13 de agosto de 2016

Noticias desde El Lago Ness

Hoy he conocido el otro lado de los Juegos. El que sucede detrás de las pantallas, los cables y las emisoras. El que gestiona millones de datos, imágenes y declaraciones. Es el trabajo en el que nadie repara, pero que todo el mundo disfruta una vez cada cuatro años. Se desarrolla en el Centro Internacional de Transmisión, una espécie de Mordor que agrupa periodistas y medios de comunicación de todo el mundo.

Cuando me han puesto la acreditación en el cuello he empezado a darme cuenta de la magnitud del asunto. No podía empezar mi primer trabajo redactando en la revista de mi pueblo, tenía que ser retransmitiendo unos Juegos Olímpicos.

Mañana empezamos con el dúo libre y si esto que veis a continuación no es el Lago Ness, (como nos ha advertido entre pasillos Dani Ballart), es porque todavía no han encontrado al monstruo.

Parque Acuático Maria Lenk
El agua de la piscina de sincro, donde hasta hoy se jugaba a waterpolo, tiene muy buena pinta comparada con la de saltos, pero está tan turbia que impide a las nadadoras ver bién por debajo del agua. Esta tarde han suspendido los entrenamientos con música para repasar la competición, porque parece que se ha roto un filtro de la piscina. No es muy normal nadar en unas Olimpiadas sin poder ver nítidamente a tu/s compañera/s, así que la organización se ha puesto manos a la obra para solucionarlo.

La buena notícia es que con la de peripecias que hemos pasado a lo largo de nuestra carrera deportiva, Ona y Gemma están preparadísimas para cualquier imprevisto, y mañana nos van a dejar con la boca abierta al compás del Concierto de Aranjuéz. 

miércoles, 20 de julio de 2016

Retransmitiendo los JJOO

Solo cuando tu vida toma un giro inesperado empiezas a empaparte de la verdadera espontaneidad.

Hoy finalmente he firmado el contrato para narrar los Juegos Olímpicos con Televisión Española. Voy a colaborar con Julia Luna durante los cinco días de competición de sincro. Así que en vez de entrar a la piscina de Río en bañador voy a entrar con el micro y la carpeta.

Volviendo unos meses atrás...

Debo decir que desde el momento en que no conseguimos la clasificación olímpica, mi previsión para Río 2016 era alojarme en el pueblo más aislado posible, sin internet, ni notícias, ni aparatos electrónicos, y esperar a que pasara la tormenta. Además coincidiría con el viaje-post sincro que venia tramando tiempo atrás; lo tenía todo pensado. Pero como siempre, la vida da más vueltas que una figura de giros (rescato un vídeo antiguo de nuestra modelo Txell, en la entrada Remando sin remos) y a veces uno de esos giros te lleva a cambiar completamente tu perspectiva inicial.





Cuando surgió esta oportunidad, tuve el mítico debate Ángel vs. Demonio (un terrible diálogo interno que todos sufrimos en algun momento de nuestra vida), hasta que definitivamente entendí que era otra forma de implicarme en los Juegos, y que incluso me ayudaría a "reconciliarme" con ellos.





La responsable real de todo esto es Andrea. Hasta la fecha, ella era la encargada de colaborar con TVE para las olimpiadas 2016, pero unos meses atrás se dio cuenta de que iba por un camino incompatible con el Zica. El caso es que pronto tendremos un/a nuevo/a incorporación en la familia Cano Fuentes! Y, a parte de tener que lidiar con la felicidad extrema que todo esto supone, tuvo que re-enfocar su vida a corto plazo; así que me pasó el relevo. Algo os estaba comentando sobre las vueltas que da la vida...

Así pues, cualquier idea que quedase en mi cabeza de no vivir ni un minuto de los Juegos, se ha visto eclipsada por la oportunidad de experimentarlos y comentarlos desde fuera. Las expectativas están altas, intentaré estar a la altura de semejante crack dentro y fuera del agua.

Hasta entonces estaré viajando y descubriendo paraísos escondidos del planeta, que me están llamando hace tiempo, gritando a pleno pulmón.






domingo, 28 de febrero de 2016

Las mejores se adaptan

De todas las cosas del mundo carioca a las que nos hemos tenido que adaptar: jet lag, sol tropical, humedad que te hace parcer una salamandra caminando por la calle, cocina a base de tanto ajo que asustaríamos a mil vampiros etc., hay una que se nos resiste. Nunca pensé que diríamos esto pero... El agua de la piscina está ardiendo! Nos pasamos los entrenos con complejo de bolsita para el té. Entre esto y el sol abrasador en pleno febrero, nuestro cuerpo está empezando a preguntarse donde se ha metido. De verdad que hacer deporte con sensación térmica de 400 grados es algo bastante desagradable. Tu cabeza se cree que estás en un balneario de aguas termales y el cuerpo reacciona con una parsimonia pasmosa. Acostumbradas a pasar frío, luego pasa lo que pasa. No queríais caldo? Pues dos tazas, una piscina entera ya que estamos.

Existe una frase muy adecuada para la ocasión, que nos han repetido desde pequeñas, y dice "las buenas se quejan, las mejores se adaptan". Así que ya de paso la ponemos en práctica. Como nos van los retos, hemos decidido apechugar con el tema y punto.


Bolsitas del té en acción. Uno de los elementos más explosivos del equipo técnico llamado Barracuda
El objetivo es sacar lo máximo de tu cuerpo fuera del agua con la propulsión de los brazos.


Hoy por fin han empezado los entrenos oficiales. Los primeros 4 días casi tuvimos la piscina olímpica para nosotras solas, junto con Italia y Brasil, así que hemos podido entrenar con mucho espacio y bastante tranquilidad. Digo bastante porque la tranquilidad total no es del todo compatible con la palabra competición. Es decir, que aunque lo tengas todo controlado siempre hay nervios, tensión, algún imprevisto de última hora...

Total, que hoy han llegado los demás países, con los que nos veremos las caras próximamente y nos enfrentaremos para ver quien se merece la clasificación para los JJOO.

Hasta hoy teníamos a nuestro autobusero particular que nos recogía y llevaba al centro acuático cuando queríamos, pero de hoy en adelante existen unos horarios de transporte para todo el mundo, una planificación de los entrenos donde cada país tiene derecho a X minutos de música en la piscina de competición etc.





Debo decir que muchas veces envidiamos a los países que ya están clasificados para las olimpiadas (el mejor de cada continente), pero hay una cosa en la que les sacamos ventaja: nosotras podemos hacer la prueba piloto antes de los juegos. Tenemos la oportunidad de conocer las instalaciones, probar las distáncias y medidas de la piscina, entrenar en las condiciones climáticas y ambientales de la ciudad... Que nos pique el mosquito del Zika e inmunizarnos para siempre del maldito virus... Con esto, ya que estamos, aprovecho para decir que desde aquí no hemos oído ni una sola señal de alarma con respecto a esta "gravísima epidémia" que tanto preocupa en Europa. Será que por desgracia este país se enfrenta a muchas otras enfermedades y problemas como por ejemplo la erradicación de la pobreza.


Volviendo a nuestro mundo de burbujas... Os paso el calendario de competición:

Miércoles 2. 11:15h (15:15 en casa) DUO TÉCNICO
Jueves 3. 11:15h (15:15 en casa) DUO LIBRE
Sábado 5. 11:15h (15:15 en casa) EQUIPO TÉCNICO
Domingo 6. 11:15h (15:15 en casa) EQUIPO LIBRE

Cuando sepamos si alguna de nuestras actuaciones va a ser retransmitida por algun recóndito lugar de las catacumbas de los medios de comunicación os lo haremos saber! Mientras tanto mucho entreno, agua, sol y sentido del humor.

miércoles, 24 de febrero de 2016

Brasil a la vista!

En viajes como el de hoy, casi 11 horas sobrevolando el océano para llegar a Rio de Janeiro, o eres la más rápida del Oeste y encuentras el máximo de asientos libres y juntos para poder estirarte o estás perdida.

Ona y yo casi nos ponemos a llorar de la emoción cuando la azafata nos ha dicho que había dos filas de cuatro asientos libres, pero una vez instaladas: mantas, almohadas, auriculares, libro, libretas & company, nos sentamos en la butaca, miramos hacia adelante para ver cuantas películas podríamos tragarnos esta vez, y... ¡Sorpresa! ¡¡¡No hay tele!!! Nos hemos mirado con cara de "donde está la cámara oculta" y después de pasarnos un rato haciendo complot contra la situación nos hemos puesto a buscar alternativas de entretenimiento. 



Con el madrugón que nos hemos pegado hoy hemos aprovechado para recuperar horas de sueño, hemos charlado durante horas, pasando revista de todos los asuntos habidos y por haber, hemos leído, escuchado música, jugado al juego de las palabras, cosido lentejuelas, aguantado con paciencia a los típicos bebés que se pasan todo el viaje llorando...




Por suerte cuando ya se nos empezaban a agotar las ideas se ve que han puesto una peli medio potable en las pantallas comunes, que casi tenías que utilizar prismáticos para ver algo, pero bueno, peor es nada. Y mientras algunas del equipo se entretenían con ella, las marajás de los cuatro asientos en línea nos hemos dedicado a hacer un recopilatorio de todas las formas de sentarnos y estirarnos en un avión que se nos han pasado por la cabeza.




Entre una cosa y otra de repente alguien ha exclamado... Brasil a la vista! Y solo poner un pie en el aeropuerto nos ha entrado como una claustrofobia inhumana por pasar de 15 grados a 35, y nosotras con pantalones largos chaquetas y bufanda. Por suerte hemos traido un buen arsenal de ropa corta, bikinis y cremas de sol para solucionarlo pronto!


jueves, 11 de febrero de 2016

Luchando por las Olimpiadas

Cada día del mundo mundial sabemos de qué color lleva los calcetines Leo Messi, y luego una vez cada cuatro años oímos hablar de "el resto de deportes". Ahora que se acercan las pruebas preolímpicas es bueno recordar algunas cosas sobre el evento deportivo más grande del planeta, y la lucha de sus protagonistas...

Miles de años atrás en la antigua Grecia, el deporte era considerado un signo de equilibrio entre la fortaleza física y espiritual. Fueron ellos quienes inventaron los Juegos del deporte, un encuentro que se celebraba cada cuatro años en honor al dios Zeus en la ciudad de Olimpia, situada al pie del monte más alto de toda la región, el Olimpo. Todo muy original y poco repetitivo. En aquel entonces solo los hombres libres de habla griega podían competir en dichas pruebas. Su lema era Citius, altius, fortius, así que el vencedor sería el "más rápido, más alto y más fuerte".

De las Olimpiadas Antiguas...
Representación esculpida del lanzamiento de disco,
por Mirón de Eléuteras, siglo V a.C 


Desde la recuperación de los Juegos Olímpicos en la edad moderna (s.XIX), los cinco aros simbolizan la inclusión de todos los continentes y, aunque todavía queda mucho recorrido por hacer, cada vez es es más notable la participación femenina (en Londres 2012: 45% mujeres vs. 65% hombres). La incorporación de múltiples deportes también ha ido en aumento, estableciéndose además la modalidad paralímpica.

En resumen, que con tanta evolución a todos los niveles alguien tuvo que pararse un momento a poner un poco de orden. Actualmente, todas las competiciones deportivas medio serias, incluso los torneos de petanca con los que se recrean los abuelos los domingos por la tarde, se rigen por un código. En el caso de los Juegos Olímpicos, donde ya pasamos al nivel de serio para arriba, existe la Carta Olímpica, creada por el Comité Olímpico Internacional para regular sus propios principios, reglas y estatutos. En esta Carta, que no es el típico escrito del programa "Hay una carta para ti" sino un conjunto de artículos muy emocionantes que ocupan más de 100 páginas, encontramos lo que mucha gente se pregunta una vez cada cuatro años... ¿Cuales son los requisitos para que un deporte pueda considerarse olímpico?

  • Que esté dotado de un código anti-dopaje
  • Que se componga de modalidad masculina y femenina
  • Que se desarrolle en un mínimo de 4 continentes en el caso de los hombres y 3 para las mujeres
  • Que se practique por lo menos en 75 países en la modalidad masculina y en 40 en la femenina


El caso de la sincronizada

Si reflexionamos un momento, no es muy difícil darnos cuenta de que la sincro no encaja demasiado en este perfil. Pero no seré yo quien lo discuta, solo faltaría que me metiera solita en este jardín de auto-boicot... El debate es mucho más profundo y complejo para abordarlo aquí y ahora. ¿Qué ha pasado entonces con el caso de nuestro deporte? Para entenderlo un poco y de manera general, podemos decir que el COI ha adoptado la técnica del "café para todos". Es decir, que si la natación sincronizada va a ser un deporte olímpico deberá representar a todo el mundo. Literalmente. Así pues, todos los países que se clasifiquen para los JJOO, tanto en la prueba de equipo como en la de dúo (porque no existe ni solo ni combo), tienen que venir de los cinco continentes.

Partiendo de la base de que ir a unas olimpiadas no es gratis, los mecanismos de clasificación son:
  • Dúo: 24 parejas. Se clasifican 10 países automáticamente, los dos mejores de cada continente (incluyendo el organizador). Los 14 restantes se disputan la plaza en el preolímpico.
  • Equipo: 8 conjuntos de 9 nadadoras, es decir las titulares y una suplente. Pasan 5 países automáticamente (también incluyendo el organizador), el mejor de cada continente. Los 3 restantes se disputan la plaza en el preolímpico.
De las Olimpiadas Modernas...
Representaión esculpida en carne y hueso de la concentración latente antes de "saltar al ruedo",
con las artistas Andrea y Gemma, Beijing 2008


Centrándonos en la prueba por equipos, y para entenderlo mejor, podemos tomar como ejemplo la clasificación de los últimos Juegos Olímpicos de Londres 2012: 



Si nos fijamos en el ranking mundial del año anterior (Shanghai 2011) observamos que los ocho primeros no coinciden con los clasificados para las olimpiadas (Londres 2012), por lo tanto lo que acaba pasando con este sistema es que no siempre los mejores pueden optar a la plaza olímpica.


 Rusia, preolímpico

7ª Italia


2ª China, mejor de Asia


8ª Francia


 España, preolímpico


9ª Estados Unidos


 Canadá, mejor de América


10ª Inglaterra, país organizador


 Japón, preolímpico

17ª Egipto, mejor de África

6ª Ucrania

18ª Australia, mejor de Oceania


Peces camuflados de la selección española.
De izquierda a derecha y de arriba a abajo: Thaïs, Clara, Alba, Irene, Andrea, Paula, Marga, Ona


Esto hace que la clasificación por equipos suela ser bastante movidita e incluso provoque algunas controversias. En Grecia, la palabra Olimpo significa "lo más alto en lo más alto". Es difícil pues, entender que en unos Juegos, donde se debería alcanzar el máximo nivel, los ocho equipos clasificados no sean los ocho mejores del mundo, y eso pasa porque en general la calidad de las nadadoras en Europa, Asia y América es superior al de África y Oceanía. Sin embargo, de no existir el "café para todos", la sincro no podría ser un deporte olímpico.

En el caso de nuestro equipo, para escapar del clasificatorio preolímpico deberíamos batir a Rusia, las eternas vencedoras de todos los campeonatos habidos y por haber desde hace casi 15 años, o celebrar unas olimpiadas en casa para clasificarnos automáticamente como país organizador. Pero como de momento no es el caso de ninguna de las dos, tendremos que pasar la aduana correspondiente, que si superamos nos permitirá acceder a los juegos de Rio 2016.




De momento están dentro los cinco continentes: Brasil por ser anfitriona, Rusia, China, Egipto y Australia. La lucha por los tres puestos restantes será a principios de marzo en Rio, donde cada equipo presentará su rutina técnica y la libre, el promedio de las cuales va a determinar quienes merecen llegar hasta la cumbre del Olimpo brasileño.

domingo, 9 de noviembre de 2014

Cómo conocimos a Michael Phelps

De repente estás ahí. Te giras un momento y chocas con Kobe Bryant, levantas la vista y ves cinco aros gigantes colgando de una farola, gente de todas las culturas, una llama que impregna el pebetero y tú, sintiendo su calor en la cara te pellizcas un momento en el brazo, por si acaso es un sueño, pero no.

Estás en el estadio olímpico, rodeada de los mejores deportistas de todo el planeta, que hace unos años veías competir desde la tele de tu casa. Observas como los ojos de tus compañeras también se empañan con el típico velo lagrimoso de “hago ver que me ha entrado algo en el ojo”, mientras por su cabeza también pasan mil imágenes de cuatro años eternos que por fin se acercan a su culminación.


Selfie tembloroso y desenfocado por la emoción en el London Olympic Estadium,
con Pau Gasol como abanderado de España.

De izquierda a derecha: Andrea, Irene, Clara, Ona y un poco de Thaïs con el
maravilloso vestuario made in Bosco entre los compañeros de delegación.

Ya ha empezado la cuenta atrás. Llegamos a la zona de entrenamiento acuático, que compartimos con natación, waterpolo y aguas abiertas. El panorama es: una planta con más de 10 piscinas olímpicas alineadas consecutivamente a las que llegas por medio de un pasillo infinito, repletas de nadadores/as. Más o menos como en tu club, pero sin el carril “tortuga” para socios. Dentro de esa enorme infraestructura, justo en frente de las piscinas, está la zona de calentamiento con colchonetas, fit-balls, gomas, pesos y todo lo que puedas imaginar para entrar en calor en ese lugar semi-congelado de Londres cuyo nombre era Eton Manor. (Ahora viene cuando Ona diría: -Se puede saber cómo te acuerdas de todas las piscinas y lugares a donde vamos?)



El equipo preparado para entrenar en Londres. Foto de Leilani Torres.

Total, que llegamos allí con la boca abierta, como siempre dispuestas a trabajar. Antes de ir al agua, hacemos una tabla de calentamiento todas juntas en círculo, donde cada una cuenta en voz alta las repeticiones de un ejercicio diferente. Pero como buenas aprendices de gimnasia artística, de la cual hemos sacado la idea de calentar en grupo, tenemos que acabar siempre con un estiramiento llamado “toma, toma, dale, dale” (si no os queda claro con la onomatopeya y queréis una demostración cualquier gimnasta os la hará encantado, ellos son los inventores de esta coña). Y como el tema en sí es realmente cómico, nosotras lo exageramos todavía más gritando tonterías.

Así que tú imagínate la estampa, justo en el momento que empezamos a hacer el último ejercicio aparece por ahí un hombre encapuchado de dimensiones considerables y se nos queda mirando fijamente, mientras todas empezamos “ay, ay, uy, uy”… Y justo cuando empieza a irse, un poco intimidado por las circunstancias, se quita la capucha del albornoz… Y en ese preciso instante nos damos cuenta de que acabamos de conocer a Michael Phelps.


Michael Phelps. Sospechamos que se estaba acordando de nuestra presentación en las piscinas de Eton Manor.

sábado, 27 de septiembre de 2014

Londres 2012

Después de dos años todavía se me pone la piel de gallina cuando lo leo. Así nos enfrentábamos a uno de los momentos más intensos de nuestras vidas, creando una burbuja impermeable y poderosa. Os quiero y admiro a todas: Andrew, Carbo, Thaison, Hair-Knee, Klam, Margot, Montru.




"Paula y Clara se guiñan el ojo mutuamente mientras detrás suyo Ona empieza a decir una serie de onomatopeyas que Paula completa, como si estuviesen recitando una especie de verso. Al otro lado de la redonda, donde cada una se concentra de su manera particular, Alba salta y mueve los brazos para mantenerse activa y empezar a contagiar a las demás y Thaïs con su perspectiva a vista de pájaro mira a su alrededor, transmitiendo una tranquilidad especial. Se percibe el dominio de la situación y hasta por un momento parece que lo lleven haciendo toda la vida. Andrea se encuentra allí por tercera vez en nueve años y la energía que desprende deja ver que su pasión no ha parado de crecer. A su lado, Marga mira hacia adelante con seguridad e Irene aprieta los puños con fuerza como si retuviera este instante para siempre entre sus dedos.

Thaïs, Alba y Andrea se cogen de las manos sin temblar, y cierran los ojos visualizando un salto increíble mientras Ona prepara la posición del puente. Todas ellas sabiéndose responsables de una de las acrobacias más difíciles que han hecho jamás. Como de costumbre, la mayoría del equipo se moja las piernas y los brazos, como si tuvieran escamas de verdad y no pudiesen aguantar fuera del agua ni un minuto más. 

Irene clava los ojos en los de Clara, cómplice del momento que están a punto de vivir por primera vez en su carrera deportiva, y las dos suspiran mientras se aprietan las manos con fuerza, como si se pasaran toda la energía del mundo. Cada gesto suyo se refleja a través de los bañadores, que brillan como espejos dentro de la cámara de salida. Imaginando la localización exacta de la peca de la suerte de Andrea, Clara le toca la espalda con el dedo y ella levanta el meñique confirmando que a través de ese punto está recibiendo sus rayos magnéticos. 

Mientras, Alba empieza a pegar en los culos de todas y algunas para colmo, se lo hacen repetir pero en la otra nalga para no descompensar ni el más mínimo detalle. Marga se pone las pinzas por centésima vez para asegurarse de que no le va a entrar ni una gota de agua en la nariz y mira a Paula sabiendo que ella hará todo lo contrario, poniéndoselas justo antes de salir. Las dos se dedican una sonrisa justo cuando Ona y Andrea cruzan sus miradas recordando el momento vivido unos días antes en ese mismo lugar, donde la fuerza de dos se ha multiplicado por ocho. 

Se respira la tranquilidad que precede la tormenta, justo antes de que el árbitro dé la señal y empiece la función...”